En la calle se pasea la angustia gris, con su bolso azul oscuro, contoneando las caderas que oculta en un gran abrigo largo. Quiere mezclarse con el humo que desprenden las baldosas.
Cuentan los periódicos que los silencios estúpidos invaden a la gente como si fuera una gripe. Alguien estornuda cerca de otra persona, y de repente más de cincuenta contagiados han perdido la voz. Como suele pasar con todas las gripes, los grupos de riesgo son las personas con miedo.
El mal general de los tontos como yo es la autocompasión y la transformación de estados de ánimo en verdades absolutas. Cuando nos veo no puedo evitar pensar que el hedor de los cuerpos vivos es más fuerte que el de un cadáver. Zombis que sudan, que sienten vergüenza de sí mismos y que cuentan verdades a medias. 
El eco como recurso para intentar sobrevivir y la náusea como un guiño a mi mente idiota.
Soy todo de lo que me quejo. 



Escuchando "Red Hot Chili Peppers - Snow (Hey oh)"