Retorcido como el humo de colores que se mezcla en el aire: verde, azul, granate y amarillo mostaza. Los silencios en el café que se me escapan como el hipo. Artificial como las luces de ciudad, indecisas y titubeantes. Pequeñas chispas que mueven las yemas de los dedos congelados. Cansado como un invierno que se esconde en un guante marrón oscuro. La vida como un helado de frambuesa fuera del congelador.